Los países con mejor y peor protección contra el despido

Los países con mejor y peor protección contra el despido

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Aunque hay lugares en el mundo donde los trabajadores pueden ser despedidos sin aviso, suele ser la excepción más que la norma.

“¡Estás despedido!”, es la frase que le espeta en televisión, ante una audiencia de millones, el magnate y estrella de TV Donald Trump, sin que medien otras consideraciones que su opinión personal sobre los candidatos que se someten a su aprobación en el programa “The Apprentice”.
A decir verdad, EE.UU. es uno de los pocos países donde puede hacerse semejante exclamación sin temor a sanciones.
En muchas otras naciones Trump probablemente tendría que dejar sin efecto su orden y reincorporar al empleado en su puesto o afrontar multas.
Aunque hay lugares en el mundo donde los trabajadores pueden ser despedidos sin aviso, suele ser la excepción más que la norma.
En la mayor parte de Europa, por ejemplo, se considera que los empleados tienen el derecho de mantener su trabajo de por vida. A las compañías multinacionales muchas veces les cuesta ajustarse a la gran variedad de leyes laborales y procesos de despidos en los distintos países.
BBC Capital recogió algunos ejemplos para ilustrar cómo estas leyes pueden variar de un extremo a otro.
EE.UU.: fácil vienen, fácil se van
La filosofía predominante en EE.UU. es que los empleados están contratados “a voluntad”.
Eso quiere decir que pueden ser despedidos sin advertencia, causa justificada o preaviso.
Las pocas excepciones son circunstancias relacionadas a temas de discriminación o represalias, o si los empleados están protegidos por un contracto.
“En EE.UU. estamos lo menos regulados posibles en cuanto a despidos”, señala Meghan Hill, abogado asociado en la firma Squire Patton Boggs en Columbus, Ohio.
El jefe lo puede llamar a su oficina a un empleado, informarle que está despedido, ordenarle que recoja sus cosas y e indicarle que está obligado a irse en ese momento.
¿Implacable? Puede ser. Pero la libre voluntad funciona para ambas partes. A los empleados se les permite que cualquier día lleguen a la oficina y anuncien que renuncian y dejan la empresa.
Incluso pueden comenzar un nuevo trabajo en ese momento. Aunque se acostumbra dar un preaviso de dos semanas, no hay una ley que lo exija.
EE.UU. tampoco tiene leyes federales que obliguen a efectuar pagos por liquidación.
Todo al final depende de contratos individuales entre el empleado y su empleador (con la excepción de trabajadores sindicalizados que negocian contratos colectivos).
Sin embargo, “eso es algo que generalmente solo están en capacidad de negociar empleados de más alto nivel, como los ejecutivos”, apunta Hill.
Adicionalmente al pago por indemnización, el preaviso y la libertad de los empleados para renunciar y firmar con otra empresa de la competencia son asuntos que se negocian individualmente.
Italia: empleo “seguro”
Italia es una de las naciones con mayores regulaciones en material de leyes laborales, dicen los expertos en recursos humanos globales y leyes laborales.
Las regulaciones de empleo son numerosas y específicas y, en su gran mayoría, están destinadas a proteger a los empleados.
Por ejemplo, si una empleada se acaba de casar no puede ser despedida en el primer año de su matrimonio, a menos que sea por casos de mala conducta, en los que se incluyen robo o violencia, dice Michael Butler, de Radius Worldwide, una compañía que ayuda a las empresas a expandirse en el exterior.
E incluso cuando hay una situación de mala conducta, salir del empleado puede ser complicado.
Cuando trabajaba en Italia, Andrea Huggard-Caine, una experta internacional en recursos humanos ahora radicada en Brasil, tuvo que despedir a un empleado por robar.
“El tribunal señaló que le dimos la oportunidad de robar y que nuestros procedimientos no eran los suficientemente fuertes para evitar la tentación de hacerlo, así que había sido nuestra culpa”.
Huggard-Cain cuenta que el empleado no volvió a la oficina, pero de todas formas la compañía tuvo que pagarle una suma “enorme” para asegurarse de que no regresara.
Debido a que despedir empleados representa todo un desafío, el proceso para contratarlos es más laborioso y consume mucho más tiempo.
“Eres mucho más cuidadosa sobre quien escoges”, señala. “Hay una gran presión”
Reino Unido: el colchón del preaviso
Ser despedido nunca es grato, pero en el Reino Unido una ley hace las cosas un poco más fáciles para los trabajadores, que tienen como colchón un período garantizado de preaviso.
Todos los trabajadores en Reino Unido tienen el derecho legal a un período de preaviso de una semana por los dos primeros años de servicio y una semana adicional por cada año de trabajo posterior a ese momento.
En ese sentido, “un director ejecutivo tiene la misma protección que un barrendero”, dice Caroline Noblet, directiva de la firma legal internacional Squire Patton Boggs.
La mayoría de los empleadores, sin embargo, tendrán períodos de preaviso más largos de los exigidos por la ley para protegerse de trabajadores que quieran abandonar el barco muy rápida o fácilmente.
No es inusual que gerentes medios, por ejemplo, comiencen sus roles con un período de preaviso de tres meses en el Reino Unido, dice Noblet.
El empleador también puede pedirle al trabajador que se vaya inmediatamente al ser despedido y pagarle el valor de su período de preaviso.
Se le llama “gardening leave”, que podría traducirse como “licencia para estar en el jardín”, ya que el trabajador no tiene que hacer sus labores, pero sigue cobrando.
Brasil: enséñales el dinero
En Brasil, despedir un empleado puedes resultar bastante caro.
No se requiere causa justificada de despido, pero hay leyes estrictas sobre la cantidad de dinero que un patrono le tiene que dar a cualquier persona que echa.
La fórmula comprende un mes de salario, incluyendo tiempo de vacaciones, y una multa basada en el tiempo de servicio.
Si un empleador puede demostrar ciertos motivos por el despido -como por ejemplo robo-, queda exonerado del pago extra.
Sin embargo esa acción muchas veces lleva a demandas en represalia, dice Huggar-Caine.
La especialista añade que los empleadores intentan evitar despidos por “causa justificada” porque los tribunales laborales suelen favorecer al trabajador en las sentencias.
En vez de eso, las compañías optan por pagar la multa estipulada por despedir a alguien sin motivo.
China: cuestión de sensibilidad
Las leyes laborales en China -un país comunista- están estructuradas para proteger y favorecer los derechos de los trabajadores.
Es difícil terminar el contrato de los empleados y los tribunales pueden bloquear un despido o insistir en que el trabajador sea reincorporado.
Sin embargo, Butler dice que hay más cosas que considerar, aparte de la ley, cuando se tiene planificado despedir a un empleado en China.
Culturalmente es un país muy centrado en las relaciones, así que los despidos deben ser manejados con sensibilidad.
“Un empleado está muy vinculado al liderazgo de la compañía”, apunta. “Es necesario ser muy respetuoso cuando despides a alguien”.
Agrega que tener la reputación de tratar mal a la gente, incluyendo hacer despidos, puede provocarle graves daños de imagen a una compañía
Y destaca que a las compañías extranjeras que les va bien en China son las que hacen un esfuerzo para entender la cultura y trabajar dentro de su marco.
“Tienes que hacer lo correcto como empleador”, dice. “Una compañía tiene que asumir esa visión a largo plazo”.

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